Y su perfume acarició mis sentidos, como lo hacen esas dulces brisas que cruzan el límite entre la primavera y el verano. Pero no hay respuestas y se necesita olvidar.
Hay una música en el planeta que todo lo puede. Esa misma música que nos mece y nos viva, nos pierde y nos encuentra; lava pacientemente las penas, hasta convertirlas en enseñanza. En su búsqueda quiero partir.
Una a una, las defensas ruedan dentro. El silencio se destaca con aires de nobleza, aunque levemente traicionado por el murmullo del viento, que trata de infundirme paz y confianza y, por qué no, compañía. Las verdes copas de los árboles se bambolean suavemente, saludan. Siento sus palabras; ‘buenos vientos’ parecen mascullar mientras se empequeñecen a medida que me alejo, lentamente. Con la caña sujeta y de proa al viento, izo las velas. La mayor parece bostezar, como despabilando sus ansias de hacerse al agua. Con delicada firmeza cacé el pujamen y repiqué su driza. Allá delante, un foque danza vertiginoso y sin prisa, pero sin pausa, lo calmo con su escota. Viento amurado a estribor, tenemos las buenas.
Y así la costa queda cada vez más lejos y en ella, parte de mí. Esa parte que no puede desprenderse de todo lo perecedero que hay en ella. Traje conmigo sólo parte de mis pies, pues no hay mucho para caminar en la cubierta, aunque son buenos para otear el horizonte erguido. Mis manos, completas, dedicadas a las jarcias y al mate. La música ya se hace escuchar; hay todo lo que uno busque en las olas. Música de los orígenes de nuestra tierra, canciones de pueblos de islas remotas, guitarras, laúdes, timbales y gaitas. A la piel curtida por la labor parece no molestarle el rasgar las cuerdas.
Ya los bosques parecen musgo sobre delgadas rocas. ¡Qué dulce aire se respira! Las mejillas se alternan entre virada y virada. Ella se queja, pobre, maltratada por el descuido longevo de otras tripulaciones. Pero este delicado andar la rejuvenece. Escora alegre en cada borde y los años parecen no molestarle más. Una generosa pleamar nos regocija con su seguridad. |
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